Notas saludables

Beneficios del Ejercicio y la Dieta Sana en la Madurez

Viernes 20 Enero de 2012

La responsabilidad de mantener un programa de ejercicios descansa en el individuo, pero el médico de Atención Primaria puede desempeñar un papel importante como entrenador, animador o asesor respetado. La clave es iniciar un programa de ejercicio moderado y regular, 30 minutos al día, tres veces a la semana y tomar una dieta nutritiva y equilibrada.

Un programa que combine entrenamiento de estiramiento y fuerza, y ejercicios cardiovasculares puede lentificar la pérdida de músculo y de masa ósea, y reducir el dolor articular y muscular. Incorporar una dieta adecuada en la rutina de la puesta en forma ayuda a proporcionar los nutrientes necesarios para mantener un estilo de vida activo y reduce los riesgos de aterosclerosis, hipotensión arterial, incluso cáncer.

Entre los beneficios relacionados con el ejercicio y una dieta adecuada se cuentan:

  • Un menor riesgo de depresión.
  • Menores niveles de colesterol.
  • Disminución del riesgo de hipertensión.
  • Dilatación del comienzo de la osteoporosis.
  • Mejores patrones de sueño, con menos insomnio.
  • Mejor textura de la piel.
  • Menor riesgo de cáncer de mama.
  • Menor riesgo y efectos colaterales asociados con el síndrome premenstrual, la    diabetes, las venas varicosas y la artrosis.
  • Una mayor agudeza mental.

A pesar de la inactividad o el sedentarismo pasados, cualquier persona voluntariosa y capaz puede empezar un programa de ejercicios prácticamente en cualquier momento. ¡Nunca es demasiado tarde para empezar!